lunes, 4 de abril de 2011

Sony y la piratería, ¿la historia se repite?

¡Atención! El artículo que va a empezar a leer es tan sólo la opinión de un servidor y no tienes por qué estar de acuerdo. ¡No dejemos que caigan ríos de sangre por ello!

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Como es de sobra conocido, el mundo del ocio electrónico siempre ha aportado sumas millonarias por todo el mundo, con grandes inversiones por parte de las desarrolladoras. Sin embargo, la piratería siempre ha estado acechando desde el génesis de los videojuegos, suponiendo una auténtica lacra para la industria.
La piratería no es algo que haya nacido en los últimos años años o que esté centrada especialmente con el ocio electrónico, desde que tenemos uso de razón el ser humano ha intentado copiar lo de al lado. Pero la principal diferencia latente entre las intenciones de antaño y las actuales no es otra que la finalidad de dicha copia.

La piratería tal y como la conocemos nació con fines de lucro. Un negocio que daña a muchas industrias y beneficia a unos pocos. Conocemos de sobra las distintas opiniones y posturas de los jugadores pero, ¿qué medidas toman las compañías?

Erradicar la piratería siempre ha sido el eterno objetivo de las compañías, objetivo que todavía por desgracia no se ha cumplido. A pesar de que el daño de dicha actividad es palpable desde las primeras cintas de casete, la repercusión se acrecentó con la llegada del CD.

Es por esto que una de las primeras consolas que sucumbió y se convirtió en gran víctima de la piratería fue Playstation. Bien es cierto que otras como Nintendo 64 con sus cartuchos también se piratearon aunque con menos repercusión que con la consola de Sony.

Uno de los muchos métodos para jugar con copias piratas en Nintendo 64

Por aquel entonces pocas medidas tenía Sony para contrarrestar su uso y los escasos intentos quedaron reducidos en las siguientes generaciones.

Necesaria era esta retrospectiva para analizar el mercado actualmente. La piratería ha aumentado y crecido conforme el tiempo ha pasado, y los avances tecnológicos sólo han ayudado a incentivar este acto. Sin embargo, parecía que en esta generación Sony había conseguido lo que el resto de compañías intentaron y fallaron, una consola que no se pudiera piratear.

Podríamos analizar si este hecho es el causante de las bajas ventas de la consola -recordemos que la piratería impulsa las ventas de hardware aunque desgraciadamente baja las de software- o si han influido otros factores, pero sin duda, Sony ha centrado esta generación en luchar contra el cáncer de los videojuegos.

Este hecho se contrasta con la última revisión de su portátil, PSP Go, un claro intento de erradicar la piratería desde el principio. A pesar de su buen intento, la portátil no consiguió vender lo estimado, principalmente por el bajo o nulo apoyo de los jugadores. Y es que entramos en el debate: ¿es posible acabar con la piratería sin perjudicar al jugador?

El tremendo fracaso de Sony contra la piratería

Atrás quedan aquellos métodos para convencer al jugador, con contenido exclusivo al comprar el juego o su edición coleccionista. Se necesita algo más que esta solución provisional para convencer a usuarios acomodados y sin conciencia.

Por suerte y a beneficio de las nuevas tecnologías, los métodos para acabar con esta lacra también se han renovado tal y como ha demostrado Microsoft con su sistema de baneos. Gracias a esto, priva al jugador de una parte vital en los juegos de esta generación, el online, y así obligar al jugador a adquirir una nueva consola.

Quizás no ha conseguido tanto resultado como se esperaba, pero es una medida que se convierte en una auténtica quema de brujas.

Por último, en la mente quedan los escasos intentos de Nintendo de luchar contra la piratería. Mientras que Nintendo DS básicamente no hace nada contra esta amenaza, Wii se conforma con simples actualizaciones que acaban en saco roto con el paso del tiempo.

Cuando por fin parecía que la piratería había sido erradicada gracias a Sony, hace unos meses aparecía una noticia que ha dado la vuelta por todo el mundo y ya es tema de polémica: existe un método para piratear PS3. No ha faltado tiempo para que cientos de blogs y webs se hagan eco confirmando la noticia, Sony había perdido la batalla contra la piratería. Y es que como reza el título del artículo, la historia se repite.

Si algo impulsó la piratería en Playstation fue la unidad de memoria que usaba, el CD-ROM. Ahora, quince años después, algo parecido ocurre con Playstation 3 y la unidad de memoria popular en esta generación, los discos duros.

¿Supondrá esta noticia un boom como ocurrió en su día con PlayStation?

Por suerte, ahora disponemos de alternativas con las que no contábamos entonces, como los contenidos descargables o las descargas digitales. Así se avecina el futuro, en el que lo online se convierte ahora mismo en una vía de escape para las compañías.

Un futuro que se debe ir fraguando a base de experiencias anteriores y corrigiendo fracasos como PSP Go o los fallidos intentos de Microsoft y Nintendo.

El invento que ha revolucionado el ocio electrónico

Lo que si es una realidad inmediata son las medidas que ha tomado Sony contra el primer intento de piratear PS3, con un juicio pendiente en Australia -país en el que está permitido el uso de chips en las consolas, siempre y cuando permitan saltarse protecciones regionales-.

Esta primera demanda la arremete contra la tienda OzModChips, obligando a estos a devolver el dinero a todos los clientes que habían reservado el producto.

La situación de Australia recuerda mucho a la de España, país en el que nos escudamos a una ley contradictoria, que defiende el uso de estos dispositivos siempre y cuando se usen para guardar una copia de nuestros juegos. La cultura popular ya ha asimilado la piratería como algo cotidiano, una instrucción arraigada de varios años atrás y que no hace sino reforzarse día tras día.

La excusa popular se aferra al alto coste de los productos o a la nula traducción de algunos juegos que llegan a nuestro país en perfecto inglés. Pero tal y como suele ocurrir en estos casos, es el pez que se muerde la cola, empresas como Koch Media deben cancelar la llegada de juegos como Phoenix Wright (sus últimas entregas) o conformarnos con Chrono Trigger en el idioma de Shakespeare por culpa de las malas ventas de los productos.

Eso sin mencionar el daño perjudicial para las empresas, que en ocasiones están presionadas por el nivel de ventas y se producen despidos en la plantilla para solventar los presupuestos, o en el peor de los casos la disolución de la compañía.

Fueron en su día noticia el despido de toda la plantilla de Blue Omega Entertaiment -creadores de Damnation- o el cierre de 3D Realms, protagonistas del culebrón que durante más de 12 años ha sido Duke Nukem Forever.

Ya hemos comentado antes las medidas que se tienen a la hora de poner coste a un videojuego, pero es necesario ver como ha afectado el paso de los años al precio de estos. Para ello, voy a complementar la información con extracto de precios que la empresa CentroMail (más tarde pasó a convertirse en Game) publicaba en la revista Hobby Consolas.
El boom de las portátiles que inició Nintendo con su Game Boy hizo que fuera un producto altamente rentable como demostraron sus múltiples packs y accesorios.


Tal y como muestra la imagen, a principios de los noventa, Game Boy llegó a costar 13.800 ptas, lo que al cambio equivaldría a unos 80 euros aproximadamente. Bien es cierto que los sueldos de entonces no son equiparables a los de ahora -y es que por mucha crisis que haya, se paga mucho mejor que entonces- pero, ¿alguno recuerda cuánto le costó su Nintendo DS o PSP?

También se aprecia el precio de sus juegos, la gran mayoría a unas 4.400 ptas, equivalente a unos 25 euros. En este aspecto quizás no han variado mucho el coste de los juegos, al menos en el apartado portátil, donde incluso actualmente puedes encontrar juegos a este precio.

Ya conocemos un poco más del mercado portátil a principio de los noventa pero, ¿qué ocurrió con su hermana mayor de sobremesa? Super Nintendo durante esos años y tal como apreciamos en la siguiente imagen, abarcaba entre lass 20.000 ptas y 30.000 ptas, gracias a numerosos packs adecuados para cada bolsillo.


Así, podías adquirir la consola por unas 18.900 ptas (alrededor de unos 115 euros), un precio muy competitivo por aquel entonces y que todavía es digno de elogio. ¿Recordáis el precio del primer modelo de PS3? Además el precio de los juegos es muy parecido al de hoy día, a pesar de la recurrente crítica de aquellos que piratean los productos y usan este tipo de excusas para reclamar algo inexistente. Y es que el precio de los videojuegos no ha aumentado en estas últimas dos décadas, tal y como demuestra la anterior fotografía, situando los juegos al precio de unos 65 euros.

No es algo que sólo cultivó las consolas de Nintendo, otras como la Mega Drive de Sega se mostraron a un precio apto para cualquier tipo de público. Así, la viva competencia de Super Nintendo llegó a rondar los mismos precios que ésta.


Con este breve recorrido pretendo otorgar al lector esa información de las que a veces no se dispone o no nos hacen ver.

Ya están las cartas sobre la mesa, os he mostrado mi opinión pero, ¿Qué opinas? Lo seguro es que durante los próximos meses nos llegarán noticias de todo tipo sobre el último invento que cierne sobre PS3 y su hasta ahora inmunidad ante la piratería.

PD: Mucha gente cree que soy un cínico o que nunca he pirateado, algo totalmente erróneo. Para llegar a esta postura he pasado por una etapa en la que he pirateado mucho y veía que no le daba el mismo valor a los juegos. Con este artículo no defiendo a las empresas, ya que es cierto que siempre van un paso por encima de los consumidores (y sobre todo aquí en España, donde nos toman el pelo constantemente...).

Sobre el tema de si considero en el tema de la piratería la música y las películas, bueno, ahí hay discrepancias. La diferencia entre ambos es que un CD de música no lo escuchas una vez y lo tiras, seguramente ese disco lo escucharás bastante y el precio está amortizado. Es decir, usar servicios como Spotify o incluso bajartelo de Internet pueden tener un efecto positivo, ya que permite la difusión de la obra (además de que todos sabemos que lo que da de comer a los artistas son los directos).

A la hora de hablar de películas es otra historia. Es poco probable que vuelvas a ver una película incluso pasado bastante tiempo. En este sentido sí considero a la piratería más perjudicial que en el anterior caso.

5 comentarios:

Easmo dijo...

Muy de acuerdo. Me han venido lagriillas nostálgicas mezcladas con sensación de pobreza extrema en la parte en que recopilas los anuncios y los precios de antaño...

Zaska dijo...

Ante todo, decir que el MeJ está en contra de la piratería.

Creo que no pueden considerarse amantes de los videojuegos quienes se toman la libertad de agenciarse por la cara el trabajo de cientos de personas que dependen de la cuenta de resultados, es decir, de las ventas, para saber si van a continuar llevándose un sueldo a casa. Luego nos quejamos de que hay paro y crisis, pero si fuesemos nosotros los que currásemos en una idea para no ver un euro mientras todo el mundo la disfruta por la gorra, sería otra cosa.

Además, la piratería tiene unas consecuencias desastrosas sobre la industria del videojuego y en las que mucha gente no piensa más allá del "pues bueno, venden un juego menos". Ya hemos comentado más de una vez en el podcast que el pirateo que ha asolado a la PSP, por ejemplo, ha sido un factor clave para que el catálogo de la máquina no haya sido ni la mitad de lo que pudo. ¿Cómo no va a influir tampoco en el catálogo de la Wii?

¿Para qué van a sacar juegos si no venden? ¿Para qué van a gastarse un pastizal en actores para doblar un juego al castellano los juegos si en España el pirateo es deporte nacional?

Al final, cierran desarrolladoras, tiendas... gente a la puñetera calle, vamos. La industria tiene que luchar por mantener a flote el funcionamiento clásico del mercado, que ha sido atacado por un elemento externo que lo ha puesto todo patas arriba: Internet.

Todos hemos pasado por épocas piratonas, quien no, que lance el primer Princo. Pero eso es porque nos cegaba la euforia de tenerlo todo gratis sin habernos parado a pensar en las consecuencias de "hacer aparecer copias" en nuestro disco duro.

Y me pone malo ese eufemismo barato de quien va a la tienda de "reparamos consolas" y dice "quiero el chip para hacer copias de seguridad de mis juegos". Vamos, ahora va a ser que quien más se preocupa de mantener sus juegos en perfecto estado es quien tiene cientos de CDs garabateados y apilados en tarrinas. No se le da valor a nada cuando no cuesta conseguirlo.

Por cierto, respecto a eso tan manido de "los artistas donde ganan pasta es en los conciertos...", digo lo que me contestó un músico asturiano durante una entrevista que hice el pasado verano, cuando trabajé para un periódico: "Todos dicen que donde ganamos dinero es en los conciertos, pero si no vendemos X discos, ninguna productora va a poner pasta para hacer una gira. Aunque me escuche mucha gente, a efectos prácticos es como si nadie me conociese".

¿Qué mejor forma de apoyar a los desarrolladores o artistas que nos gustan que pagar por sus creaciones para que sigan dándonos alegrías en el futuro? Lo contrario es tirar piedras contra nuestro propio tejado.

Hakka dijo...

Lo de erradicar la piratería yo creo que es casi imposible, porque al igual que hay alguien que es capaz de hacer un código o una forma de bloquear eso, hay otra persona que es capaz de dar con ello y deshacer lo que el primero ha hecho. Es cierto que hay formas más chungas que otras, como la de PS3 sobre la de Wii por ejemplo, pero desde el momento en que es algo programado por alguien, es susceptible de ser averiguado.

La solución en estos temas de cultura y arte al final es confiar en la bondad de la gente. Mira que fácil sería "piratear" un libro, te lo pasas a un word y ale, a tirar con ello. Pero en este mercado no se conoce tanto el fenómeno pirata porque se reconoce más el trabajo del autor, y, sobre todo, que los precios son más bajos.

Zaska dijo...

Como apunta Hakka, mientras haya doscientos piratas o hackers por cada creador, la guerra contra la piratería está perdida.

La única solución pasa por un cambio en la conciencia del piratoncio. El problema es que mucha gente sabe que está haciendo mal pirateando, pero activa un "bloqueo mental" ante los avisos de su conciencia (y de la triste realidad que provoca) y sigue haciéndolo porque pone por delante su propio beneficio, ni más ni menos.

Y mientras eso no cambie, nos seguirán jodiendo a los demás con leyes restrictivas, bloqueos anticopia tocanarices, leyes Sinde...

Zaska dijo...

Por cierto, Hakka, que, como no podía ser de otra manera, la llegada de los libros electrónicos sí está causando estragos en el sector editorial... otra nueva manera de seguir robando, ¿cómo no lo iban a aprovechar?

http://www.tendenciadigital.com.ar/noticias/novedades/las-perdidas-por-pirateria-fueron-de-11.000-millones-en-2010-segun-la-coalicion-de-creadores.html